Comienza la cuenta atrás…

Cuando el verano pasado inauguré este blog, con la idea de difundir el proyecto y animar a la gente a participar en él, no me imaginé que pudiera llegar a tener tanta acogida.

Todos estos meses han sido una aventura llena de sorpresas y alegrías constantes

Todos estos meses han sido una aventura llena de sorpresas y alegrías constantes, que me han nutrido desde lo más profundo. Cada mandala, cada carta, cada paquete y comentario ha sido un regalo. No creo que nunca pueda llegar a agradeceros todo el tiempo y dedicación que fluye en cada milímetro de hilo tejido.

Ahora, cuando organizo las piezas, según van pasando por mis manos, voy recordando cada momento, el día que me llegaron, vuestras cartas, vuestra energía… y aún, sin saber que será de ellas, que forma tendrán finalmente unidas, que dimensiones, ya para mi, son un universo.

un muestrario de caricias al pasar la aguja sobre el hilo, un corazón abierto a cada puntada

Un universo de estrellas de brillantes colores, un muestrario de caricias al pasar la aguja sobre el hilo, un corazón abierto a cada puntada. Y eso, amigas, es lo que se respira estos días por mi casa. Un ir y venir de flores que juegan entre mis manos a encontrar su lugar.

Ya os podéis imaginar que esto es como un embarazo, la gestación lenta de la idea, el verla tomar forma, día a día. Los mandalas como células de un organismo en el que cada parte cumple su función. El equilibrio de la causalidad que hace que todo sea perfecto. Dejar fluir los sentidos y dejar que el universo haga su trabajo, confiar en la vida.

La preparación al parto, tomar parte activa del proceso, trabajar tu mente para aprender a confiar, disciplinarte para llegar a la fecha con los brazos abiertos, esperando lo mejor.

parir con placer un organismo vivo

Y parir, parir con placer un organismo vivo, que lleva nuestra huella, que se nos parece con sus defectos y virtudes, que nos refleja. Parir con ayuda de otras mujeres, que acompañan y respetan el proceso.

La idea de Tejiendo la Vida comenzó a finales del 2011, pero no fué hasta junio del pasado año cuando comencé realmente a darle difusión. El mes que viene habrán pasado 9 meses (lo que yo os diga, un embarazo) han participado más de 100 tejedoras, he recibido 8000 visitas en el blog y ya hay casi 2000 seguidores en la página de facebook.

Así que la criatura, salga como salga será fruto del amor, de eso estoy segura!!!

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Realizar un sueño

Comienzo la semana llena de ilusión, el proyecto comienza a darse a conocer y cada día hay más manos que se suman y más muestras de apoyo en mi buzón de entrada. No doy crédito a como poco a poco este pequeño sueño se agranda a través de la cooperación.

Tejiendo la Vida es una idea que surgió del trabajo colaborativo con otras mujeres en Pollença, una población de Mallorca, allí me di cuenta que cuando un grupo de mujeres se junta, todo es posible, porque somos creadoras y creativas. Por eso este sueño es la reivindicación de que la mujer necesitas espacios y lugares de encuentro.

He pasado un par de años de dificultad profesional, me sentía perdida y necesitaba encontrar una motivación a mi día a día. Tejiendo la vida se ha convertido en esa motivación, en esa alegría que hace que cada día sea un reto. Un proyecto en el que estoy trabajando desde hace más de un año.

Cuando me escribís y me contáis como os resuena todo esto, me doy cuenta que mi intuición era cierta, y me emociono sientiendoos tan cerca, aunque no os conozca en persona.

No se como agradecaros vuestro apoyo, vuestra ilusión, vuestras ganas de participar (aún las que no sabéis hacer ganchillo)

Gracias a Bego, por compartir su trabajo conmigo, sus preciosas obras las podéis ver en el taller de llana. Gracias Mari, por ayudarme colaborando con tus piezas y reuniendo a ganchilleras en disfrutando del crochet.

Gracias Carmen por compartir mi ilusión en asprodema y regalarme esas maravillosas palabras que aún resuenan en mi.

Gracias Verónica, amiga y compañera, que estando tan lejos te siento tan carca, eres una mujer araña tejedora de sueños.

Gracias Inma, Rut, Mari Carmen, por vuestras manos creativas y delicadas que están construyendo un sueño.

Gracias a mi mamá que fue la primera tejedora. Gracias a mi tia Antonia y a mi prima Maria que se han currado unas piezas espectáculares. A Amparo por querer aprender sólo para participar.

Gracias Rosa, Raquel, Maite, Beatriz, Ana, Yadi, Bawar, Evelyn, Laura, Elisa, Victoria, Verónica, Norita, Marie, Gladys, Marisa, Elenita, Eugénia… y tantas y tantas mujeres (y hombres que también los hay) que siguís este proyecto.

Y sobretodo gracias a mi compañero de vida, con el que cada día tejo sueños y esperanzas, el que me apoya y me anima para que esta locura se materialice, el que siempre me dice: nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo

 

Tejiendo la vida es…

una instalación  de gran formato realizada en ganchillo integramente, de composición circular, compuesta de piezas de diferentes diamétros, circulares a su vez.

un proyecto colectivo que representa la energía femenina, capaz de crear y generar, a través de la confección de mandalas de ganchillo.

una metáfora de los círculos de mujeres, presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad y en la mayoría de culturas.

una manifestación del potencial de los proyectos colaborativos. una representación de la fuerza de los grupos sociales que nacen como respuesta a una crisis económica, ideológica y de valores.

una reivindicación de la necesidad de crear espacios por y para mujeres, donde dejar aflorar libremente nuestros temores, esperanzas, sueños, necesidades…

la capacidad de difundir de las redes sociales.

la materialización del poder que tiene la mujer de tejer, más allá de lo físico, tejer relaciones, tejer ilusiones, tejer un mundo nuevo.

la representación de que todos formamos parte de un todo, y que dentro de la idiosincrasia y la particularidad de cada uno, se encuentra un denominador común. En este caso simbolizado en la figura del mandala (circulo).

Las manos maravillosas son de la abuela de Verónica, una maestra tejedora 😉